"El disco de transición entre un hit y otro del Jefe: un estado de ánimo, una revisión lírica y poética de la realidad a los ojos de un trovador en sintonía con el mundo."
Fecha: 1982-09-20
Las turbulencias narrativas de Bruce Springsteen abrevan en la literatura de tradición oral y en el cancionero popular de la América profunda, pero su fino olfato como cantautor no hace ascos al vértigo urbano con las historias casi siempre tremendas de una juventud desnortada, que no vivió Vietnam y que, sin ser ajenos del todo, tampoco viven Irak.
Valoración muy buena
por Emilio Calvo de Mora
de Espejo de los sueños
Género: Rock
Este bagaje está en Nebraska, un disco de maquetas caseras, arriesgado, áspero, cuya escucha precisa de un oyente cómplice, reposado, versado en el trasunto político que Springsteen cuela en unas letras hipnóticas y antológicas.
La Atlantic City de pecadores y tahúres, con sus amores decadentes y su neón primordial, presagio de suicidios o las historias de criminales redimidos son los argumentos de un disco pesimista, cumplidamente explicitado en la portada del parabrises y las nubes.
The Boss factura una obra triste, alejada vocacionalmente del brío y de las miras más amplias de The River. Nebraska, de hecho,es un paréntesis, un descanso del vértigo del rock que luego regresaría, incólume, pletórico, fabuloso con uno de los discos más vendidos de la Historia del rock, Born in the USA.
Disco de escucha recomendable porque exuda poesía, talento y confianza absoluta en un material por encima de las modas.
Springsteen regresaría, menos satisfactoriamente, en mi opinión, con el espíritu de John Steinbeck en la alforja y su Ghost of Tom Joad, nuevo libreto de viñetas poderosas, carentes de adorno, retratos pesimistas de los parias que pueblan la inmortal Las uvas de la ira.
Bruce Springsteen en Youtube.com